| Mejor
conocida como “ LA CHONA” esta ciudad es conocida en la región por
sus alegres fiestas, artesanías de textiles y los cascos de haciendas
coloniales y porfirianas que aún se conservan. Para quienes visiten
esta hermosa ciudad se les recomienda comer sus exquisitas carnitas de
cerdo y sus inigualables paletas de elote. Entre sus artesanías
puede apreciar los vitrales, emplomados y vidrio tejido que realizan los
artesanos de Villa Hidalgo. Este municipio tiene importantes bosques donde
predominan especies como el álamo y el huisache.
Esta
población surgio en 1694 como una estancia ganadera, con el nombre
de Puesto del Zaus de los Macías.
ATRACTIVOS
CULTURALES Y TURÍSTICOS
Monumentos
Históricos
El
municipio de Encarnación cuenta con un rico patrimonio arquitectónico,
como a continuación se describe.
Arqueológicos
Restos
prehistóricos: la formación geológica del municipio,
más remota data del Cenozoico terciario hace 63 millones de años,
de ahí que en algunas partes, se encuentren diseminados restos óseos
de fauna del Cenozoico, como mamuts y otras especies.
Vestigios
prehispánicos: la ubicación del municipio, permitió
la creación de rutas migratorias como zona de paso; la diversidad
de nichos ecológicos a su vez, en su momento, facilitaron los asentamientos
humanos, en especial alrededor del período entre el 150 al s. XVI
d. C.
a)
El Tule.-
En la meseta del Tule, al poniente del municipio y cercano al manantial
del Montecillo, se encuentran vestigios de terrazas habitacionales y cimentaciones
de recintos elaborados con piedra y lodo; este asentamiento parece estar
ligado con la cultura del perímetro de Teocaltiche, ocupado por
tecuexes y después por cazcanes, conservando así similitud
con los vestigios del cerro del Tuiche en Nochistlán, Zacatecas.
Arquitectónicos
Haciendas
coloniales y porfirianas: la necesidad de víveres en las zonas mineras,
propició durante los siglos del XVI al XVIII la colonización
de la región; décadas más tarde el auge de la economía
agrícola-ganadera condujo a la construcción de nuevas haciendas
características de los Altos de Jalisco. Actualmente en el municipio
de Encarnación de Díaz, pueden visitarse:
a)
Hacienda de Mariquita.-
Es el asentamiento hispano de mayor antigüedad en el municipio, data
de 1563 y se dice que su origen está ligado a los fundadores de
Lagos.
b)
Haciendas de Casas Blancas.- Por tradición verbal se
sabe que esta fue la primera propiedad neogallega de la familia Guerra,
fue fundada en 1586 por Alonso Lorenzo Guerra; al subdividirse entre sus
descendientes se dio origen a numerosas haciendas y estancias. De esta
primera hacienda sólo queda un añejo granero convertido en
un bello oratorio; cerca de este lugar aún se mantienen en pie varias
casas-fuertes que pertenecían a la antigua heredad y que fueron
reconstruidas a principios del siglo XIX por Don Francisco Javier Guerra
y Gómez de Portugal, quien le da el nombre de Caquixtle.
c)
El puesto de San Miguel de los Alba.-
Este casco de hacienda data de 1640, en él se pueden observar varias
fincas habitacionales y la capilla donde se conserva la imagen original
de Nuestra Señora de la Encarnación, y demás objetos
de arte sacro de los siglos XVIII, XIX y XX, ligados a la fundación
de la Villa de la Encarnación.
d)
Hacienda de Santa Bárbara (Castro). -
En ella es de admirar la casona colonial del siglo XVII, construida por
la familia Guerra; el sobrio espiguero; el ingenioso molino de la Alameda;
la casa ecléctica del siglo XIX y la estación del ferrocarril.
e)
Hacienda de San José de los Sauces.- Fundada a finales del siglo
XVII propiedad del Capitán don José Guerra Gallardo, e impulsada
en el siglo XIX con la industria jabonera; ahora es un centro importante
de población, en el que se pueden visitar las construcciones de
los siglos XVII y XVIII, como el antiguo Mesón; la primer capilla
y la vieja casona que después se convirtió en las instalaciones
de la jabonera.
El siglo
XIX dejó su huella en varias construcciones habitacionales, como
la Casa Grande, misma que cuenta con una arquería de influencia
neomudéjar, oratorio particular, y en sus corredores se observan
pinturas murales con escenas de la vida cotidiana; la construcción
más importante de esta hacienda es, sin duda alguna, el templo del
siglo XIX, construido en honor a San José, el cual cuenta con una
planta de tres naves y decorado eclécticamente con predominio de
los estilos neorománico y neogótico. A pocos minutos de esta
hacienda se encuentra el balneario “Las Palmas”.
f)
Hacienda del Tecuán.- Al igual que otras haciendas, cuenta con
las construcciones del siglo XVIII, debido a que en 1683 ya formaba parte
como hacienda del Mayorazgo de Ciénaga de Mata, propiedad de la
familia Rincón Gallardo. Cuenta además con la casa
grande, construida durante el siglo XIX, predominando en ella un bello
refinamiento francés. Cercando a esta hacienda se encuentra el ejido
del Tecuán, famoso por la producción de chiles y salsas,
así como por sus artesanías de plata.
g)
Hacienda de Rangel.-
Conurbada actualmente a la delegación municipal del Bajío
de San José. Durante la época colonial ésta comarca
formó parte del extenso mayorazgo de los Rincón Gallardo,
que al segregarse propició durante el siglo XIX el surgimiento de
ranchos independientes. Fue así como esta propiedad pasó
a manos del señor Nicolás Cuéllar quien remodela y
construye las instalaciones como el majestuoso templo dedicado a nuestra
Señora del Refugio iniciado en 1866, en el que se conjuga con gran
destreza el eclecticismo del siglo XIX. Cerca de aquí se puede visitar
el casco de la hacienda de El Cairo; la ermita de Nuestra Señora
de Lourdes cavada en un barranco; además en el Bajío de San
José, se puede paladear el pan de horno de leña, los quesos
y productos lácteos, así como su ya tradicional “pollo asoliado”.
h)
Hacienda de San Matías.- Esta hacienda al igual que otras de
importancia, pertenecía a la familia Guerra; su existencia se registra
al erigirse la parroquia de la Encarnación. Sus construcciones importantes
fueron edificadas en 1876 por don Francisco Guerra y de Alba, a la sombra
de la industria jabonera. En el siglo XX se convierte en una importante
ganadería de toros de lidia. La belleza de sus construcciones comienza
desde las casas para la peonada; las instalaciones de jabón “El
Vesubio”, hasta llegar a la hermosura de la casa grande con arquerías
neomudéjar y oratorio dedicado en honor a la Sagrada Familia.
Monumentos
histórico-arquitectónicos de la ciudad de Encarnación
de Díaz: en lo que hoy es la ciudad de Encarnación existió
un lugar de descanso para los viajeros que transitaban por el camino que
venía de Michoacán para Zacatecas, propiciando que en 1694
se creara el Puesto del Sauz de los Macías, en el cual se funda
la Villa de Nuestra Señora de la Encarnación de los Macías,
el 18 de agosto de 1760, misma que es elevada al rango de ciudad y con
el complemento de Díaz, el 26 de febrero de 1879. La situación
de bienestar económico durante el porfiriato, impulsó a los
hacendados y terratenientes hacia un auge constructivo que constituyó
el perfil urbano de la ciudad en el eclecticismo imperante durante el romanticismo
del siglo XIX. Para fortuna se conservan 180 construcciones civiles y religiosas
del Centro Histórico de la ciudad:
a)
La Iglesia Parroquial de la Encarnación.-
Fabricada en estilo neoclásico, su construcción en mampostería
y cantera se inició el 3 de octubre del año de 1791, por
mandato del señor cura Gutiérrez Coronado. La fachada tiene
dos torres de tres cuerpos que ostentan columnas toscanas de media muestra
y entablamentos movidos con dentículos triglifos y relieves vegetales
rematando las torres en cupulín, su portada principal tiene dos
cuerpos y remate; en el primer cuerpo se encuentra el acceso principal
con clave con querubín labrado; el segundo cuerpo ostenta la ventana
mixtilínea del coro, el imafronte es mixtilíneo con un nicho
central con la escultura de la Virgen de la Encarnación como advocación
de este templo; el imafronte remató con un enorme globo terráqueo
labrado en cantera. En la fachada sobresalen sus dos torres compuestas
por tres cuerpos escalonados decoradas con elementos neoclásicos
y rematados con cupulín y linternilla; el interior tiene planta
de cruz latina, bóvedas de nervadura y en el transepto se levanta
la cúpula de gajos sobre cimborrio octagonal. El retablo principal
es neoclásico con baldaquino de mármol de Carrara, en el
que se venera la réplica de la imagen de la Virgen de la Encarnación;
en la sacristía se podrán admirar varias pinturas al óleo
y objetos de arte sacro.
Tradiciones
y costumbres
Cada
2
de noviembre se celebra el día de muertos, con la organización
de fiestas y comelitones. Durante los festejos de la Candelaria, hay novilladas
los días 1 y 2 de febrero; danzas de Apaches y de La Pluma, durante
tres días; jaripeos durante cinco días; peleas de gallos
y carreras de caballos diariamente; carros alegóricos en las peregrinaciones,
eventos culturales y diversiones populares.
Los
jueves y domingos por la noche se llevan a cabo las llamadas serenatas,
en la plaza de armas, donde se reúnen chicos y grandes para escuchar
las melodías que en el kiosco toca la banda municipal.
Al
igual que en todo el estado de Jalisco, se baila “el jarabe tapatío”,
surgido del “Son del Palomo”. Como baile típico de Encarnación
se practica el “Tecualzalzupe” que es una danza ritual de influencia prehispánica
y derivada de la danza de “Los Matlachines”.
Algunas
personas recurren a la medicina empírica para aliviar sus malestares;
por ejemplo, para cualquier dolor, comer estrellas del campo; para la calentura
se recomienda aplicar plantillas de café con manteca; para que salga
el pelo, papa cruda molida untada en la cabeza.
ENCARNACIÓN
DE DIAZ......... DONDE EL PRESENTE SE CONFUNDE CON EL PASADO.
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