| Guzmán
citó como ejemplo de estos abusos el caso de un indocumentado de
Phoenix "que llamó a la policía porque hubo un tiroteo frente
a su casa y quiso colaborar con las autoridades".
"Pero,
cuando llegó la policía lo arrestaron a él. Lo obligaron
a tenderse en el suelo, un policía se hinco encima de él,
lo esposaron y se lo llevaron", narró.
En
este caso, que el grupo documentó, la policía se abstuvo
de buscar a los potenciales delincuentes que dispararon en una zona habitacional
y se concretaron a arrestar al denunciante.
Guzmán
explicó que en varias ocasiones se repite un patrón en el
que "un vecino viola sexualmente a su vecina indocumentada y la amenaza
con deportarla si lo denuncia a la policía".
"Le
dice que la policía la va a castigar a ella, no a él. Es
una situación muy traumática para las víctimas", agregó.
En
otro ejemplo, Guzmán recordó que una pareja de indocumentados
que ahorró durante meses en una cuenta bancaria que abrió
con matrículas consulares, al presentarse a cerrar el cajero les
dijo que la ley en Arizona prohibía darles su dinero.
La
pareja llamó a la oficina de servicios al cliente del banco y se
les informó que los propietarios de la cuenta la habían cerrado
hacía un momento. Sin comunicarse con la policía, la pareja
informó a la organización, que de inmediato asignó
a un abogado.
"El
abogado pudo convencer al gerente del banco que revisaran juntos lo que
habían grabado las cámaras de vídeo a la hora del
cierre de la cuenta bancaria y los dos vieron cómo el cajero que
los atendió se metía el dinero a la bolsa", dijo la portavoz.
Guzmán
dijo que 40 por ciento de las denuncias que recibe el grupo por teléfono
y a través de su portal www.respect/respeto.org se refieren a abusos
laborales.
Por
lo general de personas a quienes luego de trabajar un tiempo los amenazan
con deportarlos si informan a las autoridades, agregó.
"Esos
casos los revisa la Comisión Industrial del estado de Arizona, sin
importarle la condición migratoria de los denunciantes, porque la
Constitución dice que quien ha trabajado merece un pago", comentó
la portavoz.
En
menor proporción la organización recibe denuncias de un fenómeno
denominado legalmente en Estados Unidos como "perfil racial", en el que
ciudadanos estadunidense y residentes legales son detenidos e interrogados,
y en ocasiones sancionados, por su apariencia física.
Sin
embargo "son los crecientes casos de trato inhumano en los que los delincuentes
intentan permanecer impunes los que más nos preocupan porque se
presentan en números crecientes", dijo Guzmán. |